sábado, 15 de agosto de 2009

Dos antipáticos judíos de Brooklyn


Woody y Larry: un angustias y un mala leche.

Dice Larry David que en la vida real no es como su alter ego de ficción. Miente como un bellaco, y además se le pilla a la primera. En palabras de su ex mujer, una conocida activista medioambiental en los EE.UU. -y un coñazo de tía, deduzco: "Lo primero que hizo después de firmar los papeles del divorcio fue ir a destrozar el jardín".

Ya está al caer en nuestro país la colaboración de ambos genios de la comedia. Whatever works se ha traducido aquí como Si la cosa funciona, y lo haga o no, iremos a verla, pero después de practicar la necesaria moderación de nuestros entusiasmos. Aunque la verdad, yo hubiera preferido mil veces que se estrenara un making off del rodaje. Según cuenta el mentiroso de David, le rogó a Allen que se olvidara de la idea de trabajar con él, no sólo por su odio a todo lo que implica el concepto "trabajar", sino porque tampoco tenía ganas de someterse al lamentable escrutinio de la lamentable masa que acude con estúpida puntualidad a ver las películas de Allen. "¡Eres el peor actor con el que he trabajado!", estalló el director en una jornada del rodaje "¡Ya te lo dije!", replicó el creador de Seinfeld.




Trailer (con presentadora petarda incluida) aquí. Y muy cerca, la película completa, pero fraccionada y sin subitular, por si queréis verla de pena en la pantalla de vuestros ordenadores y decirlo luego por ahí para sentiros unos piratones listillos de puta madre. Yo paso, pagar en taquilla de vez en cuando me sienta hasta bien, y me levanta el ánimo. Qué.

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